¿Cuándo debe hacerse la primera visita de los niños al dentista?

Muchas familias esperan a que hayan salido todos los dientes de leche o a que aparezca alguna molestia antes de llevar a los niños al dentista. Sin embargo, la primera visita al dentista infantil debería hacerse mucho antes.

La recomendación es programarla cuando aparezca el primer diente o, como máximo, alrededor del primer año de vida. Esta primera visita tiene un carácter principalmente preventivo: permite comprobar el desarrollo de la boca, detectar posibles problemas iniciales y orientar a la familia sobre los hábitos de higiene y alimentación.

 

¿A qué edad debe hacerse la primera visita al dentista?

La Sociedad Española de Odontopediatría recomienda realizar la primera visita al odontopediatra alrededor del primer año de vida. Esta primera valoración incluye el examen de los dientes, las encías y los demás tejidos de la boca, la evaluación del riesgo de caries y la orientación sobre higiene y alimentación. La American Academy of Pediatric Dentistry también recomienda pedir cita cuando aparece el primer diente o, como máximo, antes del primer cumpleaños.

Por tanto, no es necesario esperar a que el niño tenga todos los dientes de leche, empiece la escuela o presente dolor.

¿Por qué es importante visitar al dentista tan pronto?

Los dientes pueden sufrir caries desde el momento en que empiezan a salir. Una visita temprana permite actuar desde la prevención y ayuda a la familia a establecer una rutina adecuada desde el principio.

Entre los principales objetivos de la primera visita se encuentran:

  • Comprobar que los dientes y las estructuras de la boca se desarrollan correctamente.
  • Detectar signos iniciales de caries.
  • Valorar el riesgo individual de sufrir problemas bucodentales.
  • Resolver dudas sobre el cepillado y el uso de pasta dental.
  • Revisar los hábitos relacionados con el biberón, el chupete o la succión del dedo.
  • Orientar sobre la alimentación y el consumo de azúcares.
  • Acostumbrar progresivamente al niño al entorno de la clínica dental.

El objetivo no es únicamente tratar problemas, sino evitar que aparezcan y crear una relación de confianza con el equipo dental.

¿También hay que cuidar los dientes de leche?

Sí. Aunque sean temporales, los dientes de leche tienen funciones importantes durante el desarrollo infantil.

Ayudan a masticar correctamente, intervienen en el habla y mantienen el espacio necesario para que los dientes definitivos puedan salir en una posición adecuada. Además, una caries en un diente de leche puede provocar dolor, infección y dificultades para comer o dormir.

Por eso, la salud de los dientes de leche no debe considerarse menos importante que la de los dientes definitivos.

¿Qué se revisa durante la primera visita?

La primera visita suele ser sencilla y se adapta a la edad y al grado de colaboración de cada niño.

El profesional puede valorar:

La erupción de los dientes

Se comprueba qué dientes han aparecido, cómo están erupcionando y si el proceso de dentición evoluciona con normalidad.

Los dientes, las encías y los tejidos de la boca

Se revisa si hay signos de caries, alteraciones del esmalte, inflamación de las encías, lesiones o cualquier otro cambio que requiera seguimiento.

El riesgo de caries infantil

El riesgo de sufrir caries no es igual en todos los niños. Puede estar condicionado por los hábitos alimentarios, la higiene, la exposición al flúor, los antecedentes familiares y la frecuencia con la que se consumen alimentos o bebidas azucaradas.

Los hábitos de higiene

El equipo dental explica cómo cepillar los dientes, qué tipo de cepillo utilizar, qué cantidad de pasta dental es adecuada y cómo ayudar al niño durante el cepillado.

La alimentación

También se revisan los hábitos que pueden aumentar el riesgo de caries, como el consumo frecuente de productos azucarados o el uso del biberón con bebidas azucaradas.

El uso del chupete o la succión del dedo

Estos hábitos pueden influir en el desarrollo de los dientes y la mordida si se mantienen durante demasiado tiempo. El profesional puede orientar a la familia sobre cómo y cuándo conviene abandonarlos.

 

¿Cómo preparar al niño para la primera visita?

La manera en que la familia presenta la visita puede influir en su actitud. Es recomendable explicarle, con palabras sencillas, que irá a un lugar donde le mirarán y cuidarán los dientes.

Algunos consejos que pueden ayudar son:

  • Hablar de la visita con naturalidad y en positivo.
  • Evitar expresiones como «no te harán daño» o «no tengas miedo».
  • No contar experiencias negativas propias.
  • No utilizar al dentista como una amenaza o un castigo.
  • Jugar a abrir la boca o a revisar los dientes de un juguete.
  • Escoger, si es posible, un horario en el que el niño esté descansado.
  • Llegar con tiempo para evitar nervios o prisas.

No es necesario preparar una explicación muy detallada. El equipo de odontopediatría adaptará la visita a la edad del niño y lo acompañará durante todo el proceso.

 

¿Qué hay que llevar a la visita?

Puede ser útil comunicar o llevar:

  • Información sobre el estado general de salud del niño.
  • Los medicamentos que toma habitualmente.
  • Antecedentes de alergias o enfermedades.
  • Información sobre posibles golpes o traumatismos en la boca.
  • El cepillo y la pasta dental que utiliza, si la familia tiene dudas.
  • Una lista de preguntas sobre la dentición, el chupete, el biberón o la alimentación.

Esta información permite personalizar las recomendaciones y establecer un plan preventivo adaptado a cada niño.

 

¿Cuándo hay que empezar a cepillar los dientes?

El cepillado debe iniciarse desde que aparece el primer diente. La Sociedad Española de Odontopediatría recomienda cepillar los dientes al menos dos veces al día con un cepillo suave y de tamaño adecuado.

En niños menores de tres años, se recomienda utilizar una cantidad mínima de pasta dental fluorada, similar a una mancha o a un grano de arroz. Entre los tres y los cinco años, la cantidad orientativa es similar al tamaño de un guisante. El cepillado debe ser realizado o supervisado por una persona adulta.

El profesional indicará el tipo de pasta y la cantidad más adecuados según la edad y el riesgo de caries de cada niño.

 

¿Cada cuánto hay que visitar al dentista infantil?

La frecuencia de las revisiones dependerá del riesgo de caries, del estado de los dientes y de las necesidades de cada niño.

En muchos casos se recomiendan controles periódicos cada seis meses, pero el odontopediatra puede establecer intervalos diferentes. Los niños con mayor riesgo de caries o con algún problema en seguimiento pueden necesitar visitas más frecuentes.

 

¿Cuándo hay que pedir cita sin esperar a la revisión?

Es recomendable consultar al dentista si el niño presenta:

  • Dolor dental.
  • Una mancha blanca, marrón o negra en un diente.
  • Inflamación o sangrado de las encías.
  • Un diente roto o un golpe en la boca.
  • Dificultades para masticar.
  • Sensibilidad a los alimentos fríos o calientes.
  • Una herida o lesión que no desaparece.
  • Alteraciones en la salida de los dientes.

Ante un golpe, dolor o inflamación importante, conviene contactar con la clínica dental lo antes posible.

 

Odontopediatría en Blanes y Sils

En Illa de Salut cuidamos la salud bucodental de los niños desde las primeras etapas. El servicio de odontopediatría permite revisar el desarrollo de los dientes, prevenir la caries infantil y orientar a las familias sobre el cepillado, la alimentación y los hábitos orales.

Una primera visita tranquila y preventiva ayuda al niño a familiarizarse con la clínica y a entender el cuidado de los dientes como una parte habitual de su salud.

Si ha aparecido el primer diente de tu hijo o hija o todavía no se ha hecho su primera revisión dental, puedes pedir cita con el equipo de odontopediatría de Illa de Salut en Blanes o Sils.